Es Abril y los ecuatorianos seguimos dando vueltas y vueltas intentando mordernos la cola. El próximo 7 de Mayo volvemos a consulta popular, mi amigo. Este consultorio habitual lejos de calar en una dinámica participativa, o crear un ambiente de discusión argumental o una reflexión, termina simplemente siendo un termómetro de popularidad del Presidente. Es decir nuevamente se pone en la balanza la credibilidad o no del presidente. Los que SI, los que creen y los que No, los que no soportan su carácter, ímpetu o aires prepotentes, planos subjetivos de análisis.
Pero me explico mejor. Son 10 preguntas que reforman aspectos de la constitución del 2008, y giran en torno a reformas en temas de justicia. Supone, una intervención en el sistema judicial por 18 meses con el afán, no sé si fin, de darle un giro y ojalá moralidad al sistema. Porque si hay criminales, están en los juzgados detrás de los escritorios , las redes de corrupción e injusticia nacen y se reproducen ahí.
Pero como el morbo o la discusión estéril es el deporte nacional, metimos a consulta la prohibición de matar a los toritos y desaparecer a los casinos como parte del combo. Es irónico, celebramos el 24 de Mayo, la expulsión de los españoles en la célebre batalla del Pichincha o mejor dicho el cambio de mando a los criollitos hijos de estos pero igual de tiranos y racistas y, en ese día se reivindica el honor nacional. Luego, llega diciembre, fiestitas de fundación y todo es majo y sombrero cordobés. Se toma vino de bota y se discute del arte taurino. Te soy honesto, detesto esa “españolización” así como el falso nacionalismo. Pero al igual de los casinos, creo que el espacio de libertad personal es irrenunciable. Por lo que si alguien decide ser idiota ya sea por alienación o por méritos de infancia, pues que lo sea. La sociedad tiene el deber de frenar los abusos de la idiotez mas no cortar de tajo el ecosistema donde se desarrolla.
Por lo demás, expulsamos a la embajadora por comentarios vertidos y que se supieron por Wikileaks. Non grata o un simple hasta la vista baby. Imaginarás el rasgado de vestiduras, el ambiente apocalíptico alrededor de ese tema. Cómo se nos ocurre sabiendo que USA es nuestro principal socio comercial. Así que Chau ATPDEA, que son acuerdos bilaterales, incluidas en las medidas compensatorias de la OMC. No son dádivas del pueblo gringo, son parte de acuerdos. Nosotros controlamos el paso de las drogas (no somos productores, Colombia si lo es) ellos nos dan preferencias arancelarias para una cesta de productos. Pues bien, a riesgo de ser simplista. Colombia y Perú tienen tratados de libre comercio, ay de ellos, lo que les espera. El congreso de USA hace rato había dado muestras de no querer nuevamente extenderlo y sobre todo a manera de presión. Año a año el mismo chantaje. La dos cosas van por separado, pero acá lo hicimos parte de la misma fanesca.
Y ya que hablamos de fanesca, plato típico ecuatoriano (para los amigos orientales ver http://es.wikipedia.org/wiki/Fanesca) estamos en Semana Santa. Reflexionaba sobre la tradición de no comer carne, o mejor dicho sobre las tradiciones en general. Cómo deviene con el pasar de los años hacia una moral acomodaticia. En su momento, o como dicen los montubios “en tiempos de más antes” comer carne era un lujo que sólo se lo daban los reyes o los cardenales, de ahí el bocatto di cardinale. Comerse un jabalí, pucha ni pensarlo, era motivo de muerte y no de colesterol sino de un certero hachazo a la cabeza. Al pueblo entonces le tocaba comer pescado. El símbolo del cristianismo es el pez. Por lo que en la semana santa lo que representaba el no comer carne era precisamente el ponerse al nivel del más pobre, por lo mismo del lavatorio de pies. Un aterrizar a la realidad del prójimo, un ejercicio de empatía. Pues bien, hoy se deja de comer carne, pero nuestros católicos degustan los mejores platos sintiéndose gustosos de cumplir con la santa restricción carnívora.
Así van las cosas, pensaba en lo que escribías siempre “ácido” siempre “critico”. Parte de tu impronta ante la vida. Veo con cierto atisbo y distancia, los procesos uruguayos, creo en el honesto esfuerzo por mejorar las condiciones de vida, aunque la construcción de una visión común pasa justamente los temas que nos causan escozor y nos remecen hechos dolorosos. No sé si esto aglutiranará y ayude a construir los verdaderos acuerdos nacionales pero creo en la validez de esa catarsis sobre todo cuando el derecho a la justicia no expira.
Dirían Ortega y Gasset (ambos dos, por supuesto) “los resortes vitales son aquellos que mantienen tensa y dan figura a nuestra alma”. El ejercicio diario de la postura, equivocada o no, pero no la relajada actitud de la providencia. Eso que muchas veces nos confunden o nos quieren hacer pasar por amargura el simple hecho de no querer caer en la intrascendencia. Por eso mi amigo, se necesita más críticos en este mundo y me congratula tremendamente que te hayas dado a esa noble y patriótica tarea.
La vida es presente y porvenir, la vida se abre paso, no pide permiso. Los sueños son el antídoto ideal para la nostalgia, y es inevitable soñar, reinventar la esperanza.
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