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sábado, 21 de mayo de 2011

ESTAMOS INDIGNADOS, ESTAMOS REFLEXIONANDO … 15 M.

Me  dejas contar una historia:
En las últimas 24 horas,  en este frívolo hemisferio, pasaron cosas,  por ejemplo el portavoz de Keiko sostuvo que en el gobierno de su  papá “se mató menos que en otros gobiernos” como si eso los exculpara,   y nuestros titulares  siempre cargados de verdad universal y sobretodo  profunda reflexión contaban entre otras cosas que 127 cantones no quieren la muerte de toros, uno que otro choque mortal de algún chofer asesino y el retiro de las manos del Ecuador ante el Imbabura F.C.  Poco eco de lo que ocurre en otros lares, pero veamos…
Primero antes les pregunto:
¿Qué tienen en común  un escritor francés de 93 años, un trovador islandés de 65 años, un joven  empresario egipcio y  un portal de redes sociales?
Se los pongo más fácil,  si el francés  se llama Stéphane Hesse y  es un diplomático y escritor, que participó en la declaratoria de los derechos humanos;  de Islandia  que fueron el avant premiere  de la crisis financiera mundial;   del empresario decir que se llama Wael Ghonim y fue el que difundió con persistencia “¡Todos somos Khalid Said!”, víctima de los excesos represivos de la política egipcia.
Paciencia estamos llegando, quiero decirles además que  Stéphane escribió un panfleto llamado ¡Indignaos!  con la intención de inocular el virus de la indignación frente al sistema ;  en Islandia un señor llamado Hordur Torfason, junto a su guitarra, cogió un micrófono cada sábado y abrió el canal para que los ciudadanos que quisieran expresar su malestar e instó a su pueblo a reaccionar ante los abusos de banqueros y políticos, dando origen al movimiento Voces del Pueblo que llevaron al anuncio de disolución del Parlamento y convocatoria electoral el 23 de enero de 2009 ; y  que el joven egipcio logró generar un derrocamiento de Mubarak  venciendo el miedo  y  ha logrado un llamamiento que ha tenido y está teniendo ecos en Yemen, Argelia y Libia y algunos Emiratos del Golfo, Jordania y, según propagan los medios, ha alcanzado en los últimos días a la República clerical de Irán.
Unamos los elementos y veremos,  mucho de bronca, el sentimiento común de hastío y  la misma línea común de la indignación.
Pero vámonos por un momento a España
Es 20 de Mayo  de los vulgares y corrientes,  son las 11:50 de la noche, nos encontramos en la Plaza Sol la más céntrica de Madrid. Vemos muchos personas, bueno mayoritariamiente  jóvenes, cargan carteles, se autoconvocan por las redes sociales, se organizan, entregan comidas gratuitas, instalan ellos mismos sus baños y  expresan su indignación  de ser la generación perdida española  y del sistema que entre otras cosas provocó que España tenga un desempleo del 21%  pero que a ellos principalmente los afecta en un 42%.
Y es que estamos a  un día de las elecciones regionales y municipales y  a las 12 p.m. deberá regir la prohibición oficial de concentrarse para la “reflexión democrática”.  Pero son más de 28 mil sólo en Plaza Sol,  en más de 60 ciudades son más de 130 mil  y no sé como la policía hará cumplir la ley.   Se escuchan  estridentes gritos “lo llaman democracia y no lo es”.  Muchos coinciden que el bipartidismo español fue muy pobre frente a las propuestas y  menos en respuestas,  ni PP ni PSOE sintonizan  y crece  y crece la indignación  porque da igual que sea en el Cairo o en los Madriles, la sensación es la misma: detrás hay personas que sienten que se están quedando fuera del sistema.
Piden una real participación electoral,  a lo lejos se ve un cartel que dice “follar cada cuatro años no es vida matrimonial, elegir cada cuatro años no es vida democrática”;  nacionalización de la banca intervenida,  abolición a leyes antimigratorias, etc ; están inmersos en  una nueva lógica participativa, espontánea y  ciudadana   que pasó desapercibida a los medios tradicionales pero que, pacíficamente violenta  pasó del activismo virtual a las calles.  Este despabilamiento  desconocido en la España moderna  supone un despertar de conciencia individual  y colectiva.  
Falta poco para  las 12 p.m,  las manos alzadas,  un grito mudo y  empieza la primera de las doce campanadas, llega la doce y se rompe el silencio y cientos de miles saltan gritando “ahora somos todos ilegales y estamos reflexionando”.

Volvamos a Ecuador
Acá nuestros diarios acentuando lo trivial  y caricaturizando  la sociedad nos informan su escaza  y sesgada visión de las cosas endosándonos sistemáticamente sus intereses.  Vamos rectito a ser cada vez más libres e independientes.  


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